¿Cuál es la esencia de lo político?*

Por: Carlos Eduardo Pérez Crespo
Publicado en El Estándar Social (Panel de la facultad de CCSS de la PUCP)

¿Qué es lo político? ¿Tiene una esencia? ¿Existe un criterio autónomo que puede distinguirlo de la religión, la economía, el arte, etc.?

Antes que nada tenemos que situar el nivel de nuestra búsqueda, pues la Ciencia Política se ha preocupado más en el método que en la esencia. Esta última más bien ha sido preocupación de la Filosofía Política, siendo una de las lecturas más interesantes el amigo-enemigo de Carl Schmitt.

Giovanni Sartori, uno de los más importantes politólogos del mundo, pensó que la autonomía de la política supone que esta es diferente, independiente, autosuficiente y causa primera (entendida como causa generadora de sí misma y de todo lo demás por su supremacía)[1]. Según el politólogo italiano sería así que se podría construir una Ciencia de lo político que, debido al supuesto rigor de su método, no valora sino más bien conoce científicamente[2]. Sin embargo, últimamente ha criticado sus propios enunciados al afirmar que la Ciencia Política está en crisis, pues ha habido un abuso del método cuantitativo para explicar cosas de por sí absurdas, por lo que pide pensar antes que contar[3].

En este sentido, Leo Strauss afirmaba lo siguiente: “Nunca he encontrado un científico social que, aparte de estar dedicado a la verdad y la integridad, no fuese un ferviente admirador de la democracia”[4]. De este modo, criticaba el afán “cientificista” de la Ciencia Política para ser supuestamente a-valorativa, por lo cual proponía el tema de manera distinta: “La filosofía política es un intento de comprender la esencia de lo político”[5].

Evidentemente Sartori y sus seguidores se han esforzado en el rigor, el método, la medición, cuantificación, etc., para demostrar que son científicos de verdad. No obstante, Strauss cree que este intento “cientificista” es una máscara para no evidenciar su lado más valorativo (que por supuesto no los deslegitima): ¿Alguien conoce a algún politólogo que no sea demócrata? ¿En qué se basan para afirmar que la democracia es el gobierno menos “malo”? ¿Qué están entendiendo por “malo”? ¿No es esta una valoración? ¿Qué criterio científico es este?

En este sentido, el nivel de nuestro análisis se centra en la búsqueda que la Filosofía Política ha hecho de la esencia de lo político, mas no en el afán de la Ciencia Política por ser científica a cualquier precio, cuando no toma en cuenta que el método no sólo hace lo científico, sino el conocimiento práctico[6].

Pasando entonces a la discusión sobre la esencia de lo político, una lectura fundamental es la que hace Carl Schmitt, quien pensó que esta se encontraba en la distinción amigo-enemigo. Del mismo modo, Julien Freund afirmaba que “no hay política sin enemistad”, por lo cual la afirmación de Schmitt supone dos cosas: la búsqueda de un criterio autónomo y propio de este en la sociedad como también una ontología de lo político[7].

Este es el objetivo principal de El Concepto de lo político (1932) que intenta encontrar la realidad política tal cual es, no como debe ser. Schmitt lo diría de este modo:

Pues bien, la distinción política específica, aquella a la que pueden reconducirse todas las acciones y motivos políticos, es la distinción entre el amigo-enemigo […] Es desde luego una distinción autónoma, pero no en el sentido de definir por sí misma un nuevo campo de la realidad, sino en el sentido de que ni se funda en una o varias de esas otras distinciones ni se la puede reconducir a ellas […] El sentido de la distinción de amigo-enemigo es marcar el grado máximo de intensidad de una unión o separación, de una asociación o disociación[8].

Por lo tanto, el jurista entiende y relaciona a la política desde su tensión más extrema, por lo cual ésta siempre se desarrollaría al borde de la guerra[9]. Asimismo, el enemigo es “el otro”, el extraño, el que es ajeno a la unidad de la comunidad política: “Enemigo es solo un conjunto de hombres que siquiera eventualmente, esto es, de acuerdo con una posibilidad real, se opone combativamente a otro conjunto análogo. Sólo es enemigo el enemigo público […] Enemigo es en suma hostis, no inimicus en el sentido amplio”[10].

Así, para que la relación amigo-enemigo se convierta en el criterio distintivo de lo político se requieren dos condiciones: a) su carácter público y b) que alcance un grado de intensidad suficiente para poder convertirse en una guerra[11]. Schmitt considera que la situación del enemigo es definida por el Estado, que es el protector del orden, la paz y la seguridad para preservar la unidad de la comunidad política[12].

En este artículo hemos examinado la esencia de lo político centrándonos en cómo lo entiende el “pensamiento extremo” de Carl Schmitt. La importancia de este autor y sus ideas va más allá de quienes sólo lo tildan de “nazi” sin antes haberlo leído. Así, al igual que Karl Marx, hay un desconocimiento de su obra por ignorancia o por superflua intransigencia.

Así, Schmitt surge como un crítico de nuestro tiempo y de la canija política estudiantil que nos rodea, pues el considerar la distinción amigo-enemigo como la esencia de lo político supone que esta es esencialmente conflicto. Lo cual está mucho antes que el Estado, las instituciones políticas, los partidos, etc.

La trascendencia de estas reflexiones está en la crítica al abandono del concepto de conflicto y enemistad en lo político. Esto en un contexto donde lo “políticamente correcto” ha ganado más espacio tanto en la izquierda como en la derecha que, además de su desarticulación ideológica, conviven en un ambiente de mediocridad intelectual y política.

Volveré sobre estos últimos temas en una próxima ocasión.


* En este artículo he dejado de lado la discusión de si es o no factible hablar de una esencia de lo político. Esto lo menciono para quienes postulan y alegan que lo político tiene que ver con lo contingente y hermeneútico.
[1] SARTORI, Giovanni. La Política. Lógica y método en las Ciencias Sociales. México: FCE. 2004. p. 208.
[2] Ídem. p. 245.
[3] SARTORI, Giovanni. Where is Political Science going? Disponible en: http://www.odu.edu/al/jchen/comparative%20politics%20(graduate)/additional%20readings/where%20is%20political%20science%20going.pdf
[4] STRAUSS, Leo. ¿Qué es Filosofía Política? Madrid: Ediciones Guadarrama S.A. 1970. p. 25.
[5] Ídem. p. 17.
[6] En ese sentido, Giovanni Sartori estuvo muy en lo cierto cuando afirmaba que la Ciencia Política es actualmente incapaz de responder la pregunta “¿conocimiento para qué?”. Pues el conocimiento científico es práctico, no puramente formal.
[7] Cf. FREUND, Julien. La esencia de lo político. Madrid: Editora Nacional. 1968. pp. IX-XIV.
[8] SCHMITT, Carl. El concepto de lo político. Madrid: Alianza editorial. 1999. Madrid. pp. 56-57.
[9] FERNÁNDEZ, José. “Aproximaciones al enemigo”. En: Carl Schmitt: su época y su pensamiento. Buenos Aires: Eudeba y UBA. 2002. p. 47.
[10] SCHMITT. pp. 58-59.
[11] Cf. SERRANO, Enrique. Consenso y conflicto: Schmitt y Arendt: la definición de lo político. Medellín: Universidad de Antioquía. 2002. p. 23.
[12] “… en su condición de unidad política determinante concentra en sí una competencia aterradora: la posibilidad de declarar la guerra, y en consecuencia de disponer abiertamente de la vida de las personas”. SCHMITT. p. 75.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Muy interesante tu post Carlos. No obstante, tengo una pregunta: ¿no crees que las ciencias sociales peruanas tienden a analizar más el panorama político desde la clave del conflicto? (tal cual tú pareces recomendar al final del post). Así, los temas del conflicto(conflicto minero, ambiental, movimientos sociales, etc.) cuentan con buena parte de la literatura que sobre la política se hace en nuestro país y América Latina. En ese sentido, lo que faltaría más bien es una mirada de la política que resalte los "resultados óptimos", el equilibrio en la constitución de productos desde la política y la cooperación. A veces pareciera que la crítica que señalas sobre la base de Schmitt se refiere a la constitución del sistema legal (que efectivamente es democratico-liberal) antes que a la forma cómo verdaderamente se plantea la investigacion en ciencias sociales en nuestro medio.
Hola "two_faces_power",

Gracias por leer mi post. Me parece muy acertado tu comentario, pues en las CCSS se ha hecho un énfasis desde el conflicto para analizar los procesos sociales como los que mencionas.

Creo que lo que intenté resaltar en el post era que la búsqueda de la filosofía política es diferente a la de la CCPP (por lo menos la straussiana y schmittiana), pues no está tan interesada en el método para ser "científica" sino en la esencia de lo político.

Visto desde este sentido el nivel de discusión de "lo político desde el conflicto" está en la filosofía política, no en las CCSS.

Por esa razón acontece lo supuestamente contradictorio que señalas, es decir, que en las CCSS haya primacía de análisis de conflicto. Sin embargo, creo que los niveles de razonamiento son distintos.

Por otro lado, me parece que tienes razón al mencionar que la crítica de Schmitt se sustenta en la constitución del estado de derecho.

Esto lo digo porque normalmente las investigaciones sobre conflictos mineros, ambientalistas, etc., suelen terminar con estas conclusiones:

"... por esa razón necesitamos que el Estado incluya a los ciudadanos"; "así, el Estado tiene que crear los incentivos para responder a estas demandas"; "una democracia sólo se hará posible cuando tenga ciudadanos que satisfagan sus necesidades básicas", etc.

Me parece que la crítica de Schmitt diría algo así en el final:

"El Estado es uno e indivisible, su unidad está por encima de todo, los que intentan destruirlo son los enemigos de la comunidad política, por lo cual deben ser eliminados"

o en todo caso así:

"El Estado tiene la posibilidad perversa de disponer de la vida de los individuos si la situación lo amerita, he ahi su pathos esencial".

Es muy diferente, cierto? De todos modos, me parecen muy interesantes las críticas que me ha hecho ver, le agradezco por eso.

Saludos,


Carlos P.
Víctor Samuel Rivera ha dicho que…
Querido Carlos;

Es interesante que marques una diferencia entre los distintos planos del análisis político. Sé que en la universidad se enseña ese análisis como lo hacen los periódicos, pero no es en absoluto el único nivel que hay. Para comenzar, hay uno que depende de las ciencias sociales, que en principio deben entenderse como lo hace Sartori en el texto que citas, esto es, de una manera positivista. Esto porque parte del "faktum" de la vigencia institucional de los agentes sociales colectivos, sean de ideas, usos sociales de conceptos o instituciones concretas y estructuradas, lo que a su vez ofrece los parámetros de interpretación más elementales (para el político burócrata, el abogado o el periodista). Esto presupone un hecho normativo, en favor de las instituciones, de sospecha a su censura. Hay planos, sin embargo, que se cruzan a veces transversalmente, pero que atienden, sea a lo referente a los fundamentos, lo que en general es filosofía u ontología de la política, bien a la concepción más general de la relación entre el pensamiento de lo absoluto y la autorrepresentación de las instituciones, y entonces es teología política. Esos niveles a veces se cruzan, pero lo hacen transversalmente, de arriba hacia abajo.

Un comentario aparte. Lo que hace Schmitt en "El Concepto de lo Político" es en realidad filosofía política, y trata sobre la validez aplicativa (y la lógica interna) de ciertos usos sociales de conceptos desde un nivel "limítrofe", que sólo es pensable bajo el supuesto del rechazo del nivel de Sartori, quees así segundo o subordinado. Es sin duda de lo más fascinante en pensamiento político que conozco.

Víctor Samuel Rivera
Gonzalo Gamio ha dicho que…
Estimado Carlos:

Te envío el link de un texto sobre el concepto de utopía:

http://gonzalogamio.blogspot.com/2008/06/utopas.html

¡Suerte con Strauss, y no te olvides de Berlin!

Saludos,
Gonzalo.
Anónimo ha dicho que…
slds.
La esencia de lo politico se revela y se oculta, creo yo, en las categorias "amigo-enemigo"; en realidad, la esencia de lo politico parece fundarse en aquello que precisamente vincula al amigo con el enemigo, esto es, el amor. Por lo tanto, sería necesario esclarecer, previamente, si lo politico es una forma de amor o si, inversamente, el amor es una forma de lo politico.
Sol Invictus
Saludos estimado,

La gran pregunta que me queda de su comentario es: qué estamos entendiendo por amor?

saludos.
Anónimo ha dicho que…
Hola.
esa pregunta debe ser desarrollada. Por el momento, solo puedo dar cuenta de algo que esta pasando desapercibido. No es casual que Schmitt hable de amigo-enemigo como las dos categoria centrales de lo politico.
Sin embargo, la esencia de lo politico desaparece detras de esta categorizacion. Para esclarecerla, debemos, en primer termino, preguntarnos por la esencia del amor, me parece.
Si ud. ve, mi estimado, los conceptos de amigo-enemigo no son comparables a los de feo-bello, por ejemplo, en el campo de la estetica.
En efecto, en este campo, lo bello y lo feo representan valores objetivos. En cambio, amigo-enemigo no son valores objetivos, sino RELACIONES entre más de dos sujetos; digo mas de dos, porque yo no puedo ser amigo de mi enemigo, sino de un tercero; mi amigo sera un segundo, alguien cercano a mi; y mi enemigo sera un tercero, alguien lejano a mi. Estamos, pues, frente a relaciones, vinculos, si se quiere. La esencia de lo politico tiene que ver con un conjunto de vinculos "amicales" o amorosos, pienso yo.
Indudablemente, deberiamos profundizar la pregunta por la esencia de lo politico.
Saludos.
Sol Invictus
habla rafa,

pero no comprendo aún la referencia al amor, puesto que Schmitt al hablar de la distinción amigo-enemigo está hablando de las relaciones entre Estados, mas no entre individuos... justamente para que la relación amigo-enemigo exista él mismo dice que se requiere dos condiciones: su carácter público y su posibilidad de convertirse en una guerra. Pone de ejemplo el Derecho Público Europeo. Creo que no se habla en ningún momento de individuos eh, cuidado con eso.

saludossssssss
Anónimo ha dicho que…
Hola:
desde un punto de vista abstracto,un Estado es un individuo tambien, tal como puede serlo una persona o un objeto.
El amor debe verse a nivel de la subjetividad implicada en la dinamica de las instituciones. Si solo vemos las instituciones como "cristalizaciones" u objetivaciones, indudablemente que jamas podremos percibir el amor, pues este es una fuerza enraizada en la subjetividad, sea colectiva o meramente personal.
sol invictus
Anónimo ha dicho que…
ontologicamente, un indiivduo puede ser un estado o una persona,
sol invictus

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