LO QUE QUEREMOS CONSERVAR LOS JÓVENES CONSERVADORES



Por: Carlos Eduardo Pérez Crespo

Quisiera hacer aquí una continuación de las ideas expuestas por Giovanni Kräge en su post acerca de los Jóvenes Conservadores. En primer lugar, me parece que un punto débil de su post es que, efectivamente, no se especifica ni se explica qué es lo que quieren conservar los jóvenes conservadores. Esto es muy importante porque implica ir más allá de la reducción conservador = ultramontano = reaccionario = neoliberal = católico, etc. Bien, mencionando esto quisiera exponer brevemente tres puntos que los jóvenes conservadores queremos conservar.

1) La distinción entre la política y la economía. En un post anterior hemos mencionado cómo la derecha económica no es la misma que la derecha política. En el caso de la primera no se distinguen los razonamiento económicos liberales del mercado de los esencialmente políticos. En ese sentido, los jóvenes conservadores renunciamos a la idea de pensar lo político desde lo económico, pues se reduce esta a una cuestión instrumental, materialista y de costo-beneficio. A diferencia de este postulado, los jóvenes conservadores defendemos la definición originaria de la política que, tal como ha señalado Hannah Arendt, consiste en la búsqueda del sentido y la libertad en la vida "entre los hombres", es decir, en la polis.

De este modo, es claro que la concepción de la política a la que nos referimos no es liberal, pues esta última se aboca como un fenómeno propio del s. XIX, el cual puede verse en las concepciones de Marx o Mill, llegando a sus puntos más extremos en la Escuela Austríaca y las propuestas de Von Hayek, Von Mises y Nozick. Por el contrario, sí encontramos esta esencia de lo político en el republicanismo romano, el humanismo cívico y los movimientos antiliberales del s. XX. Se trata entonces, de recuperar la tradición de la Virtus y la Tyché, así como también la concepción del partido-movimiento (Sorel) y la "movilización total" (E. Junger).

2) Construir la unidad política por antonomasia: el Estado. En la actualidad se pueden ver manifestaciones nacionales e internacionales anti-Estado en sociedades en donde este ha tenido una presencia importante entre los siglos XVI y XX. Estas van desde las que defienden posturas económicas individualistas, como las del movimiento Tea Party en los Estados Unidos, hasta los defensores de modelos supra-estatales como la Unión Europea. Del mismo modo, tenemos intelectuales que abogan por una visión que entienda que la soberanía del Estado Moderno, tal como lo definió Max Weber, hoy no es posible por el proceso de globalización e interdependencia (Keohane y Nye), las redes de comunicación y el surgimiento de las nuevas identidades y movimientos sociales (Castells). El impulso liberal del mundo occidental, por tanto, encuentra en el mundo globalizado y unipolar un escenario imposible para la defensa del Estado. Salvo la minoría defensora del neorrealismo de Kenneth Waltz, el Estado en el s. XXI es visto por los intelectuales como un mal necesario.

Por el contrario, los jóvenes conservadores, conscientes de la debilidad institucional del Estado en América Latina, abogamos por la defensa y la construcción del Estado como la unidad política suprema por antonomasia, siendo él quien le da la identidad, la unidad y el espíritu a los pueblos (Schmitt). Es cierto que el Estado en nuestro contexto se enfrenta al reto del reconocimiento (Honneth) de distintas comunidades en su territorio. Pero es justamente ahí donde, definitivamente, se presenta el escenario de la relación amigo-enemigo. Resolver estos conflictos dependen más de los status políticos del Estado y de las comunidades políticas que de la ética liberal del "velo de la ignorancia". Por tanto, la construcción de un Estado con alcance y fuerza (Fukuyama) y con una burocracia altamente profesionalizada y racional (Weber) son objetivos que un joven conservador no puede escatimar.

3) Actitud nihilista frente a los discursos postmodernos. Es realmente molesto para un joven conservador el ver cómo la crítica a la modernidad se ha amparado en una hermenéutica que busca las respuestas a la crisis actual en Lacan, Zizek y todos los llamados "deconstructivistas". La respuesta contemporánea al proyecto moderno puede resumirse en una sola frase: "nos molestan la individualidad y los meta-relatos; defendamos un supra-individualismo egocéntrico y un micro-relato". Hemos explicado en un post anterior cómo la postmodernidad no es más que la "fase superior" (Lenin) del proyecto liberal inaugurado en el s. XIX.

Y es que, efectivamente, frente a los nuevos fenómenos políticos de nuestros tiempos, hemos trasladado el análisis de la "vida entre los hombres" al análisis del "discurso" el "meta-lenguaje" y la denuncia del "Mundo Único" (esto último, una real chapucería intelectual, por cierto). Los jóvenes conservadores no creemos en las denominaciones "post" o "neo" ideológicas. Muy al contrario, mantenemos una actitud nihilista frente a estos nuevos re-acomodos del discurso liberal, defendiendo una tradición clásica que se ha perdido en nuestros días: el individuo no es lo real, solo lo son la comunidad política y el nomos de la tierra.

Continuaré con los otros puntos en otro post o en la medida que pueda darme un pequeño tiempo para escribir.

Comentarios

Geviert-Kreis ha dicho que…
Interesante continuación del debate. Pido la autorización para republicarlo en el Geviert. Hay un largo comentario de Germán sobre el mito del Sur que aparecerá como post también. Me ha obsequiado ud. una sonora carcajada con ese "mundo único chapucero". No hay nada que añadir ahí, ha dicho lo justo. Sobre el punto débil del post que menciona, bueno, recuerde que su intento no era definir todavía los puntos que ud. propone. Poco a poco. El momento estético-político (lo que ud. llama el movimiento) precede lo político, desde mi modesto punto de vista. Es, digamos, lo "joven" del conservador, ese futurismo de valores. En otras palabras, hacer proselitismo sobre el tema entre los más jóvenes, marcar evidencias y recuperar entusiasmos hacia un posible cultura política de "nueva derecha" en LA (lo que yo llamo, en sentido estricto, antagonismo cooperativo). Arrebatarle el monopolio de la "cultura juvenil" a las izquierdas. Luego viene lo interesante. Sobre Sorel, Jünger, se deberá precisar en qué manera cree que pueden recuperarse esos topoi (para LA), para evitar el riesgo de caer en anacronismos principalmente.

saludos, GK
Hola GK,

Claro, no hay problema en republicarlo.

El post intenta poner en esos tres pequeños puntos algunos posibles temas comunes de "agenda" que un joven conservador debe tomar en cuenta.

Sobre Sorel y Junger, creo que necesitaría un nuevo post.

Sigamos con el intercambio.

un abrazo.

C.
jorge ha dicho que…
Interesante post, Carlos; retomo la lectura de tu blog después de tiempo: por fin tengo las tardes libres para mi otium productivo y las lecturas que más disfruto, entre ellas tu blog.
Y sí, ya se hacía necesaria una revisión de las características e intereses del sector conservador, más de los jóvenes que pueden configurar un sector sólido y con representación activa, algo que aquí falta.

Sobre el primer punto, me parece importante resaltar la influencia ciceroniana. Su pensamiento ha estado presente en todos los intentos por establecer formas de gobierno de carácter conservador; su constitución mixta, la carga retórica del saber político, la importancia de la ley natural han sido una constante en esta forma de entender la política. Creo que falta estudiar más la influencia de Cicerón en los sectores conservadores...p.e., el calvito Musolini tenía bastante de ciceroniano y se percibe mucho de él también en las opiniones y formas de comprender lo político de los jóvenes conservadores, aun sin saberlo concientemente...empila para un futuro artículo.
De tu tercer punto me interesa la´posibilidad de oponer al joven nihilista conservador del joven cínico liberal (me baso en la noción post marxista de cinismo que desarrolló Sloterdijk...algunas de mis lecturas de tiempos heréticos...qué vergüenza!...mis años bolcheviques, dice mi aún asesor de tesis, jeje). Creo que una diferenciación entre ambos ayudaría a definir mejor las carcater´sitics del conservador.
Luego escribo más, me voy a comer, jeje!
Truxi.

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