LAS MEDIDAS POLÍTICO-ECONÓMICAS DEL BANCO CENTRAL EUROPEO FRENTE A LA CRISIS
Por: Carlos Eduardo Pérez Crespo
La Política del Banco Central Europeo y su objetivo inicial: precios estables y
baja inflación
Los
principales objetivos del Banco Central Europeo (BCE) siempre fueron dos: mantener la estabilidad de los
precios y ser un órgano independiente que no sea presionado por la política
doméstica de los países europeos. El
objetivo inicial del BCE para mantener la estabilidad de precios ha sido que la
inflación no supere el 2%. Tal como
señala la edición de The Economist
del 22 de septiembre del 2012, la labor del BCE parecía sencilla hasta antes de
la crisis del 2008: “Keep the inflation rate just under 2% and stable, raise
the interest rate to push inflation down. Lower the interest rate to push inflation up.”[1]
Si
entendemos este objetivo fundamental del BCE, podemos remitirnos a la Curva de
Philips mejorada para comprender por qué el interés de mantener la inflación en
del 2%. Si seguimos la ecuación tenemos
lo siguiente:
Πt – Πt-1 = (μ+z)
- αμt
Esto
quiere decir que si Π < 2%, entonces
existe una tasa natural de desempleo que se acepta para la zona euro. Es decir,
la política del BCE era mantener baja la inflación, lo que se relaciona con
mantener el desempleo bajo, lo cual genera un aumento de los salarios al haber
menor demanda de trabajo. En ese
sentido, el BCE deseaba mantener la siguiente relación: A menor tasa de
inflación, menor tasa de desempleo para la zona euro.
Figura 1: Objetivo BCE - Curva de Philips / Relación
de la tasa de inflación y la tasa de desempleo
Del
mismo modo, también podemos observar que si el objetivo era la estabilidad en
los precios, los salarios no disminuyen, ya que se cumple la siguiente
ecuación:
W
= Pe * F(u,z)
Siendo
la política del BCE la estabilidad de precios, entonces podemos asumir que se
apuesta por el hecho de que el P = Pe, con lo cual se mantiene una
inflación baja y se mantienen los salarios. De hecho, el cuadro comparativo de
la inflación anual en la zona europea y EE.UU. muestra que esto se ha logrado
incluso en el período de la crisis del 2008.
Figura 2:
Dispersión de la Inflación Anual en los países de la
Zona Euro y los EEUU
European Central
Bank, 2011. The Monetary Policy of the
ECB. Recuperado de www.ecb.int
La oferta y la demanda de dinero del BCE
En
el caso de Europa, el BCE cumple la función de un Banco Central interestatal,
por lo cual los Bancos Centrales de cada país en realidad sólo se encargan de
implementar y fiscalizar el cumplimiento de las políticas del BCE en la zona
euro. Es decir, en el caso europeo se
cumple la relación mostrada en la Tabla 1 siguiente:
Tabla
1
Balance General del BCE y Bancos
|
Banco Central Europeo
|
Bancos de la zona Euro
|
||
|
Activo
|
Pasivo
|
Activo
|
Pasivo
|
|
Bonos
Reservas Internacionales
|
Dinero
de Alto Poder
|
Reservas
Préstamos
Bonos
|
Depósitos
a la vista
|
Esto
es así porque el BCE coordina el Sistema Europeo de Bancos Centrales. Asimismo, es similar a una Sociedad Anónima
porque tiene acciones y capital social. De
este modo, los Bancos Centrales actúan como accionistas y el aporte de capital
social al BCE se hace de acuerdo al PBI y la población de cada Estado.
Siguiendo
la ecuación de la demanda de dinero, tenemos que en el caso del BCE, la demanda
dinero está dada por toda la zona euro, por lo cual:
Md
= $Y L(i)
Asimismo,
la demanda de dinero circulante y la demanda de depósitos a la vista en la zona
euro estás dadas por las ecuaciones siguientes:
CUd
= c * Md
Dd = (1- c) * Md
Del
mismo modo, la demanda de dinero del BCE está dada por la suma de la demanda en
efectivo y la demanda de reservas:
Hd
= CUd + Rd
Ahora
bien, en el caso europeo se cumple una Tasa de Cambio Flexible con una moneda
única. En ese sentido debemos tomar en cuenta la ecuación de la Paridad de los
Tipos de Interés (TPI).
En
el caso del € se cumple que la condición de equilibrio “B” de la relación IS-LM
es también el punto de equilibrio entre el tipo de interés en la zona euro y el
tipo de cambio flexible. De este modo, hay un equilibrio en el interés ieu
y el tipo de cambio. Esto quiere decir
que el BCE tiene la capacidad para mover la curva LM con el aumento de la
oferta monetaria, pero el tipo de interés y el tipo de cambio lo determinan las
fuerzas del mercado.
Figura 3:
Curvas IS – LM y de Paridad del tipo de interés en
la economía de la eurozona.
La propuesta de unificación y regulación
bancaria
A
diferencia de lo expuesto anteriormente, los objetivos del BCE han cambiado
dramáticamente después de la crisis. Una de las propuestas más debatidas desde
inicios de julio del 2012 ha sido la incorporación de una institución de
regulación y supervisión de todos los bancos europeos. Esta entidad estaría dirigida desde el BCE,
que podría rescatar directamente a los bancos.
Sin
embargo, la crítica de Alemania a esta iniciativa es que el BCE no puede tener
la capacidad de controlar con un supervisor los 6,000 bancos de la zona euro.
Del mismo modo, se presenta la crítica de que se debe determinar cómo se van a
manejar los bancos que quiebran o fallan en los créditos o préstamos de
rescate.[2]
Por
otro lado, surgió también la idea de crear una “capacidad fiscal” o presupuesto
en la zona euro para que sea una herramienta contra cíclica de la economía.[3]
No obstante, el problema con estas
propuestas es que hay una resistencia de Alemania a los planteamientos sobre
los alcances de las atribuciones del BCE con este organismo supervisor:
“…But even before the European Commission this month
rushed out its proposals for a banking supervisor (an offshoot of the ECB),
Germany was undermining the deal. Drafts of the commission’s plan included a
commitment to complement the new supervisor with a euro-zone resolution authority
to wind up failed banks (known as Edira), and a European bank-deposit guarantee
scheme (aka, Edgar). Under German pressure, these were removed from the final
version.”[4]
Para comprender el alcance de estas propuestas debemos
analizar dos cuadros en simultáneo. En
primer lugar, la oferta de dinero Ms, y la demanda de dinero Md,
tenían un punto inicial de equilibrio antes de la crisis, el punto A. Pero es a partir de la crisis que la demanda
de dinero disminuye porque la cantidad de transacciones monetarias baja, debido
a que cae la confianza de los agentes económicos. Como el tipo de cambio en la
zona euro es flexible, este movimiento de la curva de la demanda de dinero
causó un nuevo punto de equilibrio en relación a la oferta monetaria.
Figura 4:
Curvas del
mercado de Dinero y de Paridad del tipo de interés en la economía de la
eurozona tras la crisis europea.
De
este modo, el tipo de cambio flexible produjo un nuevo punto de equilibrio A’,
en el cual disminuye el tipo de interés y se depreció el tipo de cambio del
euro E’. Es decir, en el nuevo escenario
de equilibrio de Ms y Md’, hay menos cantidad demandada
de dinero. Así, el tipo de cambio de
euros se deprecia.
Ante
esto, la propuesta de tener un organismo para un rescate a los 6,000 bancos
europeos supone que el BCE reaccione prestándole dinero a los bancos europeos a
través de sus Bancos Centrales. Al mismo
tiempo, el BCE aplica una política monetaria expansiva que aumenta la oferta
monetaria de Ms a Ms’, para así lograr un nuevo punto de
equilibrio con la demanda monetaria Md’. De este modo, el tipo de interés sigue
bajando, por lo cual se sigue depreciando el euro. Este proceso, al mismo tiempo, implica que la
curva LM está descendiendo.
Pero
este análisis no debe olvidar que una medida para contrarrestar este proceso de
crisis en el mercado financiero amerita una serie de acciones en el mercado de
compra de bonos, lo cual será abordado más adelante.
Figura 5:
Curvas del mercado de Dinero y de Paridad del tipo
de interés en la economía de la eurozona como consecuencia de una expansión
monetaria.
La situación del desempleo en la zona
euro
Uno
de los problemas más fuertes que afronta la crisis en Europa es el incremento
del desempleo. En Francia hay 3 millones
de personas sin empleo, la cual es la cifra más alta en los últimos 13 años. Asimismo, la emblemática empresa Air France
redujo 5,000 puestos de trabajo y Peugeot, el clásico fabricante de carros,
tuvo que cerrar su planta en Aulnay-sous-Bois, con lo cual 3,000 trabajadores
perdieron sus trabajos.[5]
Además
de esta situación en Francia, se suma España con un desempleo de 25%, de los
cuales el 50% son jóvenes. Igualmente, su consumo ha disminuido en 3.9%. Por último, la situación de Grecia es mucho
más dramática porque tuvo que hacer un recorte de gastos adicional de 11
billones de euros a finales de julio.[6]
Si
tomamos en cuenta estos puntos, podemos analizar lo que ha pasado con el
desempleo en la zona euro a partir de nuestra ecuación:
W
= Pe * F(µ,z)
En
esta ecuación se cumple que si hay un mayor desempleo, hay un menor margen de
negociación de los trabajadores. De la misma manera, mientras hay más gente
trabajando, mayor es la fuerza de producción, por lo cual se cumple:
Y = F(N,K)
Y
= N
Por
esa razón, tenemos que el salario nominal, W/P, es igual a 1/1+µ.
Figura 6:
Curvas del mercado de trabajo como
consecuencia de la crisis económica.
Para
explicar lo que ha pasado en Europa, vemos que ha habido una disminución de la
producción, lo cual hace que disminuya el consumo y la renta. Esto produce una mayor tasa de desempleo, lo
cual al mismo tiempo genera una disminución del salario real, debido a que hay
una mayor cantidad de demanda de trabajo, lo cual hace que las remuneraciones
se hagan más bajas porque hay más gente dispuesta a ganar menos por tener un
trabajo.
Por
esa razón, la zona euro se encuentra en una encrucijada en el tema del empleo,
debido a que los derechos sociales y la ayuda de los gobiernos a las personas
desempleadas hace que los individuos disminuyan su renta, pero no a un nivel
mínimo en donde se vean forzados a demandar más trabajo con menos salario. En ese sentido, lo que vienen haciendo los
gobiernos europeos es aumentar la recaudación fiscal, sin tocar los derechos
sociales. El problema de esto es que no
se reduce drásticamente los gastos del gobierno, lo cual no permite dinamizar
nuevamente a la economía.
[1] The Economist, “Being Mario Draghi.
A game to educate Europeans about monetary policy skips some detail”. Edición
del 2 de Setiembre del 2012.
[2] The Economist,
“Eurobankingfragilistic. The promise and pitfalls of the euro zone’s plan for a
banking union”. Edición del 8 de septiembre del 2012.
[3] The Economist, “Autumn
renewal? Having survived a difficult month, the euro zone is grappling with its
taboos”. Edición del 15 de septiembre del 2012.
[4] The Economist, “The other
moral hazard If the euro zone is to survive, Germany too must keep its promises
to reform”. Edición del 29 de septiembre
[5] The Economist, “A return to
normality. The popularity of François Hollande and his prime minister has
tumbled”. En la edición del 1 de septiembre del 2012.
[6] The Economist, “Another
southern front As Greece fights to stay in the euro, Spain moves closer to a
bail-out”. En la edición del 1 de septiembre del 2012.










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