Algunos comentarios generales sobre un debate importante


Tengo una serie de comentarios generales de borrador, pues estoy pensando seriamente en elaborar un artículo académico, sobre el debate realizado entre los profesores Eduardo Hernando Nieto y Gonzalo Gamio. En realidad estos comentarios quise hacerlos como post al siguiente artículo, pero me salió un poco largo.

http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/01/por-qu-la-izquierda-teme-tanto-al.html

Han habido ya muchas réplicas y temas recurrentes en los blogs de Martín Tanaka y José Talavera sobre este tema. En este caso tengo algunos comentarios que me surgen de este debate y que se los he comentado tanto al profesor Gonzalo Gamio cuando llevé el curso de Deontología como al profesor Eduardo Hernando en mis asesorías de tesis.

1) Sobre el Estado y la excepción: Me parece que Eduardo Hernando está criticando los presupuestos que están antes de los ideales de la igualdad, libertad, tolerancia, etc. Creo que es importante reconocer que el liberalismo político no se plantea a sí mismo la situación en la cual la comunidad política y el Estado están a punto del colapso. Es decir, no se pone en el caso extremo y tampoco es muy claro qué haría en esta situación. Esto se lo he comentado al profesor Gamio y recuerdo que él mismo reconoció que ese tema no ha sido tomado en cuenta de manera concreta. Con esto quiero señalar que no BASTA señalar las contradicciones lógicas, metafísicas, "esencialistas", etc. del discurso reaccionario, sino decir cómo frente al estado de excepción la vía democrática liberal es mejor a la dictadura comisarial. Además, por lo que leo en Hernando el carácter del pensamiento reaccionario está más preocupado por la UTILIDAD política que por la coherencia lógica-ética-filosófica frente a estas circunstancias, por lo cual claramente se inscribe en la tradición hobessiana y maquiaveliana en donde lo que importa en lo político es la manera eficaz para que el Estado no colapse y se mantenga el orden.

Creo que aquí algún ejemplo empírico podría ayudar a aterrizar el debate. En este sentido percibo que es en los golpes de estado, las revoluciones y las guerras civiles donde este caso se ejemplificaría de mejor manera. En nuestra realidad nacional me parece que el autogolpe de 1992 puede leerse claramente a la luz de estos problemas y conflictos de la vía democrática liberal frente a una situación de guerra interna, crisis económica, crisis política, decepción en la esfera pública, debilidad institucional, etc.

Por ejemplo, ¿qué significa una revolución o una guerra civil para un liberal? ¿violencia pura? ¿dolor o sufrimiento puro? En el caso de un reaccionario o un revolucionario se entendería aquí a la política como VIOLENCIA (estatal o popular). En cambio como que el liberalismo político de izquierda adhiere más la concepción de lo político como lo contingente, deliberativo, público, etc. Pues bueno, el reto estaría en situar al liberalismo en el caso EXTREMO y no sólo en criticar los presupuestos lógicos-filosóficos, pues en realidad este debate tiene un carácter POLÍTICO-IDEOLÓGICO. De alguna manera habría que resaltar más el carácter práctico de ambas posiciones.

2) Sobre los paradigmas morales y la tolerancia: Recuerdo también haberle comentado las críticas de McIntyre a Gonzalo. Creo que la crítica anti-liberal en "Tras la virtud" es sugerente. Si el liberalismo político defiende la autodeterminación, la elección, la separación, la libertad y la igualdad ¿cuáles serían los parámetros y pautas bajo los cuales se rige para realizar esto?

McIntyre critica este afán del liberalismo por la deliberación y la tolerancia, pues se pregunta ¿qué pasa cuando se enfrentan grupos o personas con diferentes valores éticos-políticos? Si NO HAY pauta entonces ¿bajo qué parámetros manejamos un debate o una discusión? Aquí una buena respuesta es en 1) la "falsa" tolerancia en donde no debates sino que simplemente toleras al otro porque no puedes matarlo y 2) el "sentimentalismo" para conmover a los demás sobre lo político y lo ético, pero no estableciendo una serie de valores éticos políticos concretos o un telos bajo los cuales se regiría la comunidad (incluso viendo que en Aristóteles la idea de los diferentes telos es fundamental, sobretodo la felicidad y la virtud).

En este sentido, creo que lo de McIntyre podría traducirse en lo siguiente: Un liberal de izquierda de clase media y profesor de una universidad de élite como la PUCP tiene distintos valores que un militar ortodoxo que sabe de guerra ¿podrían llegar a un consenso o valores compartidos desde lo que pregona el liberalismo político? ¿bajo qué valores y parámetros? ¿bajo QUÉ TIPO de tolerancia? ¿bajo qué tipo de DEBATE o consenso? Creo que aquí la EMPATÍA o la EDUCACIÓN LIBERAL encuentra una traba muy seria (incluso preguntándonos 1) quiénes tienen las condiciones materiales y socioeconómicas para ser educados en la educación humanística liberal o 2) volviendo a la vieja discusión del RECONOCIMIENTO entre el Siervo y el Amo de Hegel).

Además, si asumimos como Rorty que el proyecto ético fundado en "la naturaleza humana" es caduco, ya que debemos interesarnos en la relevancia práctica de este, pues igual queda una pregunta suelta: ¿bajo qué parámetros algo es práctico o no? Aquí recuerdo que Gonzalo me dijo que en el hecho de que se evite el dolor y el sufrimiento humano; pero si es así entonces asumimos que el proyecto ético-político del liberalismo asume como ESENCIAL el NO sufrimiento y el NO dolor. ¿Entonces tiene un carácter a-valorativo el proyecto liberal fundado en el pragmatismo? Creo que no. Por otro lado, si asumismos el "velo de la ignorancia" sin identidades, sin condiciones socioeconómicas, sin rostros, etc. ¿quiénes son los que toleran? ¿individuos? ¿quiénes serían ellos? ¿qué características tienen? Creo que aquí el liberalismo político también apela a ciertas concepciones de la naturaleza humana, como el supuesto de la potencialidad racional de las personas en busca de la libertad y la igualdad.

Recuerdo haber "pillado" una vez a Gonzalo, espero que no tome a mal este comentario pues no lo hago con mala intención, generalizando lo militar como autoritario (al comentar en clase que jamás votaría en una elección presidencial por un militar, como lo es Humala, pero luego reconociendo que sí votó para vicepresidente a Giampetri cuando, finalmente, votó por Alan García) y lo estatal como "abuso de poder". Sin embargo, esto no sería extraño si como McIntyre tomamos en cuenta que si se parten de valores distintos sin ningún tipo de pauta, o diciendo "cada uno sea libre a su manera" (si es que se quiere ser libre, como pensaría Fromm), pues entonces el rechazo al DOLOR y el SUFRIMIENTO parece ser insuficiente para conmover o sentir empatía con un militar ortodoxo, un andino pobre del sur, un "alpinchista" de la capital, un empresario preocupado sólo por ganar más dinero, etc.

¿Bajo qué valores nos entenderíamos si mis valores no son los de los demás y tampoco son asumidos por los demás? ¿QUÉ TIPO DE TOLERANCIA SERÍA ESTA? Si los valores éticos-políticos del liberalismo político son universales, ¿por qué no serían así mismo los míos? Aquí creo que se criticaría la idea del tolerar "porque se tiene que tolerar" y también el hecho de asumir que existe un lenguaje y sentido común sobre los valores éticos-políticos del liberalismo en el común de la gente (esto lo veo de manera evidente cuando constantemente se apela a la idea del fascismo y el nazismo para caracterizar al pensamiento reaccionario, pues se asume que TODOS ven como malo y no deseables a estos, cuando no es del todo cierto, por lo menos en los más autoritarios que son la mayoría del país). Todo esto lo menciono pensando desde el caso extremo.

3) Finalmente, quiero afirmar que quizás este debate parece no encontrar hilos comunes porque justamente se parten de presupuestos diferentes. Para empezar por las tendencias ideológicas-políticas, en donde claramente se ve que algunos se identifican más con el liberalismo político democrático y entienden y critican al pensamiento reaccionario desde ahi. Quizás habría que salir un poco de las casillas del liberalismo para pensar un poco desde el extremo y así encontrar hilos comunes. Es decir, pensar desde los extremos y las situaciones más críticas: guerra civil, revoluciones, golpes de estado, crisis económicas, polarizaciones ideológicas, etc. Creo que por ahi se sitúan más los reaccionarios y los marxistas. Por lo tanto, habría que debatir en su propio terreno.

Como dije estos comentarios son generales y de borrador pues eran parte de un post, así que pido disculpas de antemano por la falta de rigurosidad y extensión sobre los temas expuestos aquí. Saludos a todos mis profesores y colegas, espero poder encontrarlos pronto para conversar sobre estos temas personalmente. Quizás un café en una tarde entre los interesados sobre el tema podría ser interesante en este verano.

Hasta pronto!

Carlos Eduardo Pérez Crespo.

Comentarios

Gonzalo Gamio ha dicho que…
Varias cosas:

1.- Sobre el Estado de excepción, puedes ver el texto del kantiano Caviglia, desde una óptica liberal (también comenta el debate):

http://alessandrocaviglia.blogspot.com/2008/01/post-sobre-la-polmica-gamio-hernando.html

El problema con los reaccionarios es que confunden la excepción con la regla en un doble nivel: a) bajo el Estado de excepción se suspenden las garantías, NO LOS DERECHOS. Esa es una distinción que no has señalado; b)El Estado de excepción es eso, extraordinario, bajo determinadas circunstancias DEBATIBKLES (¿Era necesario el autogolpe de Fujimori para pacificar el país?¿Crees que sí?). Sin embargo, Hernando no piensa en su propuesta como una medida provisional: ÉL CREE EN UNA COMUNIDAD ORGÁNICA T JERÁRQUICA, FUNDADA EN UNA CONCEPCIÓN DE LA NATURALEZA HUMANA Y DEL ORDEN CÓSMICO (mira su libro)....no entiendo porqué no señalas ese "matiz". Él ha señalado que quiere regresar a un régimen premoderno, no está sugiriendo una medida realista y pragmática para salir de una crisis.

2.- Sobre MacIntyre, allí me parece que tu interpretación es unilateral, hay que acudir a "Tras la Virtud" como un conjunto. MacIntyre aspira a señalar que es posible reconocer un único TÉLOS para todo ser humano, lo cual nos lleva al peligro de la represión de las diferencias. El liberalismo se inhibe de concluir tal cosa, busca más bien un "consenso sobre los males" que nos permita encontrar REGLAS, PROCEDIMIENTOS, INSTITUCIONES que permitan conjurar la crueldad, las guerras de religión, etc. Deja el tema del bien - e incluso el de la verdad - al discernimiento de los individuos. En ese sentido, la expresión "valores liberales", requiere una aclaración.

3.- Lo de los militares puede confundir sino cuentas la historia completa. Luego hicimos un contraste entre los militares golpistas y los que se rebelaron contra la dictadura. Una Fuerza Armada democrática, moderna y subordinada al poder civil cuenta con todo nuestro apoyo.

Lo de mi trágico voto por García suena a infidencia sino cuentas todo: en primera vuelta voté por Paniagua. en la segunda voté por "el mal menor" con mucha tristeza, dado que la alternativa me parecía improvisada y autoritaria.

Estas cosas las comparto para que mostrar las diferencias entre la Realpolitik y la propuesta de Hernando (que casi pareces suscribir).

Un abrazo,
Gonzalo.
Gonzalo Gamio ha dicho que…
Otra cosa, la identificación entre el emotivismo cuestionado por MacIntyre y la postura de Rorty es un poco fuerte. Tú, que has leído muy bien a Rorty, sabes que las dos cosas NO son lo mismo.

Un abrazo,
Gonzalo.
Gonzalo Gamio ha dicho que…
REPITO ESTE POST SOBRE LA TOLERANCIA, PORQUE PUEDE SERVIR (Carlos, pareces suscribir la tesis de Hernando de una tolerancia desde el CONOCIMIENTO del Bien, pero en esas condiciones - imposibles, a mi juicio - la tolerancia sería innecesaria (o una "virtud menor", porque los que piensan diferente estarían equivocados, simplemente; habría que "corregirlos" - el lado macabro aparece al toque -):

Los liberales apelaron al ideal de tolerancia bajo la convicción de que no era posible definir "en un sentido último" el Bien (el fin de toda vida humana); ellos percibieron el peligro de que alguna autoridad eclesiástica o civil definiera por ellos el Bien, y les impusiera un modelo de vida. Esa conducta producía daño y violencia (inquisición, etc.).

Pero Eduardo señala que es posible postular la tolerancia desde una certeza del Bien - lo que los liberales consideran imposible, o peligroso - y que esa tolerancia sería "superior" a la tolerancia liberal ¿No sería esa tolerancia un cpontrasentido? Esa sería mi pregunta.

Siguiendo el ejemplo de Susana en el Blog de Hernando: ¿Cómo funcionaría esa tolerancia con los homosexuales, si partimos de la 'certeza metapolítica del Bien' y desde allí se juzga tal práctica como "perversa", "pecaminosa" o - citando a Eduardo - "de mal gusto"? ¿Los confinamos a ghettos? ¿o, por el contrario, econocemos sus relaciones como uniones de hecho, con todos sus derechos? (Esa sería mi segunda pregunta).

Yo pienso más bien que el tema de los fines hay que dejarlo al DISCERNIMIENTO RACIONAL del individuo (ojo, no al arbitrio irracional, sólo subjetivo). La experiencia histórica nos muestra que no existe una única forma de desarrollar plenamente una vida humana (esto no significa que todas "valgan igual", que no se me caricaturice, como hace MacIntyre con sus adversarios). Creo que esa salida garantiza la protección de la dignidad y las libertades de las personas, nos resguarda de los autoritarismos y permite la reducción del sufrimiento, en la misma línea de Daniel y Susana.


Saludos,
Gonzalo.
Gonzalo Gamio ha dicho que…
Finalmente ¿Quién ha dicho que el liberalismo es a-valorativo? No lo dice Rorty (tampoco lo encontrarás ni en mis textos, ni en mis clases). La idea es que se funda en un "consenso sobre el mal", que podrían suscribir también clérigos y militares, por si acaso.

Saludos,
Gonzalo.
Alessandro Caviglia Marconi ha dicho que…
Estimado Amigo,

Creo que la concepción del estado de excepción se distorsiona si uno la piensa como una maniobra política que se usa sólo en momento de colapso de la comunidad política (como un debilitamiento del Estado, o la crisis de una república). El estado de excepción no es eso, sino que es una concepción política global, completa, que indica qué se debe hacer en casos de emergencia y qué se debe hacer en caso de una vida política normal. La recuerdo que a este concepto está asociada una concepción de la política como contraposición amigo - enemigo.

El liberalismo también tiene sus soluciones para los momentos difíciles de la vida política de un Estado. Lo invito a revisar la teoría no ideal del derecho de gentes de John Rawls, así como las reflexiones sobre la guerra de Michael Walzer.

Reitero. La figura del estado de excepción se asocia a una concepción de la política que engloba no sólo los momentos de crisis sino, los periódos de vida normal de una sociedad. Lo que sucede es que 1) sus presupuestos filosóficos son cuestionables, y 2) las consecuencias prácticas de tales presupuestos son inaceptables.
Gonzalo Gamio ha dicho que…
Ciertamente, el Estado de excepción constituye una política global, pero en la práctica política (a la que Carlos aludía) se le invoca como política de crisis - pensemos en la época del CCD de Fujimori -; coincido con Sandro en que reconocer su "necesidad" siempre es controversial, y que siempre es invocado como recurso ideológico para promover regímenes totalitarios.

Saludos,
Gonzalo.
eduardo hernando nieto ha dicho que…
¿Que piensas Gonzalo de la lectura sobre el estado de excepcion que plantea Agamben?
Gonzalo Gamio ha dicho que…
Tengo que leerlo bien primero, pero te comentaré.
Víctor Samuel Rivera ha dicho que…
Estimado Carlos;


Estoy profundamente sorprendido ante la impecable solvencia académica y el dominio del material de autores relativamente contemporáneos, como Rorty o MacIntyre.

Tu texto, que acabo de leer, merece en realidad ser comentado con una gran delicadeza, en particular porque posee una cualidad ya rara en esta época, pero más rara aún en nuestro medio, que es el respeto de la altura de los argumentos. Como se trata de cosa seria, voy a tomarme un tiempo de lectura.

Mira: Uno como filósofo debe ser respetuoso ante la idea de la verdad, que es la finalidad del pensamiento. Es verdad que uno puede desear visiones del mundo peculiares, tener apuestas valorativas propias, incluso gustos y opciones personales de mediana urgencia. Pero en filosofía lo que no puede ser sostenido por la razón es huero, es absurdo y es, justamente por eso, digno de ser exhibido como tal. Es una verdadera pena que a veces nuestros valores deban someterse a esa prueba, que la cultura tradicional resevaba a los pocos, a los esprits forts, pero que la cultura liberal deja suelta para el uso masivo de los consumidores de periódicos, al extremo de que es casi por su intermedio que debo escribirte. Pero el pensar es de valientes. Tú mismo eres un demócrata. También los demócratas, cuando desean ser filósofos, deben asumir las incomodidades del pensar. Se necesita un gran valor para aceptar las consecuencias reales de lo que se piensa y, aparte de disconformidades de detalle, no puedo sino extenderte una gran felicitación. Por ahora.

Te escribo pronto.
Gonzalo Gamio ha dicho que…
Estimado Carlos:

Sigo pensando que acusar de "emotivista" a Rorty resulta bastante injusto, precisamente a la luz del texto que examinamos en clase. Probablemente una lectura de "Pragmatismo. Una versión" del mismo autor puede arrojar nuevas luces para no reducir su pragmatismo a emotivismo.

Sobre el caso de MacIntyre, te sugiero darle una mirada a los tres últimos capítulos de "Justicia y Racionalidad", que permitirían darle una vuelta de tuerca más al tema de la inconmensurabilidad moral.

Estamos conversando, estimado amigo.

Un abrazo,
Gonzalo.

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