EL DEBATE SOBRE LA "NEUTRALIDAD" DE LA CIENCIA POLÍTICA

Por: Carlos Eduardo Pérez Crespo
A partir de un interesante artículo de Nelson Manrique, se ha abierto nuevamente la discusión acerca del status epistemológico de las ciencias sociales en general y de la ciencia política en particular. Así, se está debatiendo acerca de si la pretensión de hacer "ciencia" (social) puede prescindir de los juicios morales frente a los hechos políticos estudiados; con lo cual se critica duramente la pretensión de "neutralidad" y/o "objetividad" de la ciencia política.
Nuestra posición con respecto al debate sigue siendo la misma que expusimos hace casi dos años en el post "El fetichismo del dato en la Ciencia Política". En general consideramos que quienes se creen la ingenua idea de la "neutralidad" siguen el modelo positivista inaugurado por Auguste Comte en el s. XIX, por lo cual confunden la necesidad de hacer estudios políticos empíricos que tengan datos, con la ecuación Matemáticas = Conocimiento de lo político. Al igual que en el debate sobre el fetichismo, consideramos que nadie niega la necesidad de realizar estudios cualitativos y cuantitativos para decir que se está haciendo ciencia política: ese no es el debate, ¡por Dios entiendan!. La discusión de fondo es sobre si las cifras y los numéros son una especie de noumeno kantiano ("en sí") que nos proporciona realmente el mayor status de cientificidad en lo político.
Así como se ha mencionado en un post de Martín Tanaka, es realmente una quimera pensar que un científico social pueda ser "objetivo", eso está fuera de dudas. No obstante, somos pesimistas con respecto a su idea de que el politólogo debe de ser "lo más neutral posible". La propuesta suena razonable. Pero hasta ahora nos seguimos preguntando hasta qué punto esto también es una "quimera", ya que un politólogo usualmente tiende a ser democrático e institucionalista, es decir, liberal en el sentido político; por lo cual su "objetividad" se circunscribe en este aspecto.
De todos modos, más allá de estos detalles, nuestra posición al respecto es que la ciencia política debe fortalecer los estudios empíricos y ver a los datos como simples herramientas, pues la real dimensión del sentido y de la praxis no se encuentran aquí, sino en las grandes discusiones de la teoría política: es decir, hay que volver al pensamiento clásico, tal como lo hicieron todos los principales politólogos contemporáneos (N. Bobbio, B. Moore, R. Dahl, S. Huntington, T. Scokpol, J. Lipset, F. Fukuyama, entre muchos más). Asimismo, en la presentación de su libro más reciente, en julio del 2009 en Santiago de Chile, Giovanni Sartori ha aconsejado retomar el camino de la teorìa política por el bien de la disciplina, con lo cual queda claro que no hay ninguna contradicción epistemológica en el diálogo entre la ciencia política y la filosofía política.
Nuestra posición con respecto al debate sigue siendo la misma que expusimos hace casi dos años en el post "El fetichismo del dato en la Ciencia Política". En general consideramos que quienes se creen la ingenua idea de la "neutralidad" siguen el modelo positivista inaugurado por Auguste Comte en el s. XIX, por lo cual confunden la necesidad de hacer estudios políticos empíricos que tengan datos, con la ecuación Matemáticas = Conocimiento de lo político. Al igual que en el debate sobre el fetichismo, consideramos que nadie niega la necesidad de realizar estudios cualitativos y cuantitativos para decir que se está haciendo ciencia política: ese no es el debate, ¡por Dios entiendan!. La discusión de fondo es sobre si las cifras y los numéros son una especie de noumeno kantiano ("en sí") que nos proporciona realmente el mayor status de cientificidad en lo político.
Así como se ha mencionado en un post de Martín Tanaka, es realmente una quimera pensar que un científico social pueda ser "objetivo", eso está fuera de dudas. No obstante, somos pesimistas con respecto a su idea de que el politólogo debe de ser "lo más neutral posible". La propuesta suena razonable. Pero hasta ahora nos seguimos preguntando hasta qué punto esto también es una "quimera", ya que un politólogo usualmente tiende a ser democrático e institucionalista, es decir, liberal en el sentido político; por lo cual su "objetividad" se circunscribe en este aspecto.
De todos modos, más allá de estos detalles, nuestra posición al respecto es que la ciencia política debe fortalecer los estudios empíricos y ver a los datos como simples herramientas, pues la real dimensión del sentido y de la praxis no se encuentran aquí, sino en las grandes discusiones de la teoría política: es decir, hay que volver al pensamiento clásico, tal como lo hicieron todos los principales politólogos contemporáneos (N. Bobbio, B. Moore, R. Dahl, S. Huntington, T. Scokpol, J. Lipset, F. Fukuyama, entre muchos más). Asimismo, en la presentación de su libro más reciente, en julio del 2009 en Santiago de Chile, Giovanni Sartori ha aconsejado retomar el camino de la teorìa política por el bien de la disciplina, con lo cual queda claro que no hay ninguna contradicción epistemológica en el diálogo entre la ciencia política y la filosofía política.
Finalmente, queremos agregar algunos recientes hallazgos encontrados en relación a este debate. Hace un tiempo publicamos un post acerca del esfuerzo de algunos autores por encontrar la "esencia" de lo político. En un principio esto nos pareció una mera discusión filosófica; sin embargo, hemos dado en cuenta, a partir del libro de Julien Freund, de que la real labor del politólogo consiste en buscar la "esencia" ontológica de lo político a través del estudio de sus manifestaciones en la historia. Es decir, la política sería una "esencia" de la vida humana (donde según Freund estarían los niveles mando-obediciencia, privado-público y amigo-enemigo) y el politólogo tendría que estudiar empíricamente cuáles son las formas como esta "esencia" aparece en concreto (ahí vienen a tallar las herramientas).
Pero no nos explayaremos más al respecto porque este es un tema para otro post. Aunque sí queremos agregar algo más: si la verdadera labor del politólogo consiste en ser un "ontólogo de la política", queda claro que la "esencia" no puede captarse por la neutralidad ni por los números (porque estos sólo sirven para el ámbito de las formas y/o manifestaciones); sino por la razón y por la praxis, ya que la política es esencialmente una actividad humana en la polis.
SOBRE EL DEBATE:
http://martintanaka.blogspot.com/2010/02/objetividad-y-ciencias-sociales.html
http://gonzalogamio.blogspot.com/2010/01/sobre-la-objetividad-y-la-ciencia.html
http://geviert.wordpress.com/2010/01/31/fortuna-e-virtu-estetica-y-belleza-como-gnoseologia-del-poder-en-machiavelli/
SOBRE LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE SARTORI:
http://chicobilly.blogspot.com/2009/07/la-resurreccion-de-la-ciencia-politica.html


Comentarios
Otro dato "interno" que sustenta mi corazonada que el abuelo Sartori se está despidiendo poco a poco de la Politología (ya tiene sus años), es que le ha pasado la dirección de la revista de CP italiana a mi maestro el Prof. Sergio Fabbrini. Cito esto porque la RCP italiana es una criatura suya, si en Italia se pasa el mando al discípulo, por algo será.
En efecto, el libro en mención no es una "nueva" obra de Sartori, sino una publicación de sus textos clásicos. Eso lo mencioné en otro post, así que vale la aclaración de otra vez.
Más bien mencioné el libro porque en el Congreso Mundial de Ciencia Política realizado en Santiago en Julio del 2009, Sartori mencionó la importancia de recuperar la teoría política por el bien de la disciplina. Tuve la oportunidad de preguntarle más sobre el asunto en persona, y me dijo sólo dos cosas: "Es obvio que necesitamos más pensamiento político y menos cuantificación, pero no te diré más porque tienes que leer el libro".
El asunto está muy claro, entonces.
cordiales saludos.
el asunto de fondo que estás tratando Carlos está muy claro de por sí, mi comentario (y creo el de Fer) es sólo una observación bibliográfica al margen, no temática. No entra en el tema. Me permito sugerirte que linkees sobre la frase en negrita, donde mencionas el libro, ese otro post que mencionas, para que otro lector no se sorprenda simplemente. Si tienes el libro más bien, podrías confirmarme si lo que dice Fer es correcto para no comprarlo y buscarlo en la Biblio (de repente ya tengo los artículos por separado).
saludos,
Coincido en que Sartori hacer rato que no dice nada nuevo. Dee hecho, una vez lo vi en un programa de TV, Marketa, dónde salía opinando sobre unas bailarinas, él sólo reía. Bueno, ya se puede dar el lujo de hacerlo.
Y efectivamente, ya sus respuestas son muy cortas, al menos que le inviten una copa de vino se sienta a platicar más.
Gracias por sus comentarios y por las observaciones. Estoy totalmente de acuerdo en que Sartori ha dejado de "producir" textos. Sobre el libro si mal no recuerdo en la introducción Sartori hace un balance de su producción bibliográgica, pero igual no es nada novedoso en realidad.
La defensa de la teoría política ya la había planteado hace varios años en ese famoso artículo corto llamado "Where`s political science going on?". De repente puede ser un buen libro de consulta.
cordiales saludos.
Veo que está ud. informado sobre lo que pasa en mi universidad, una agradable sorpresa. Otro motivo para un diálogo más que cordial, y si está en zona, tal vez personal. escriba más seguido.
Me permito precisar que en mi comentario no he escrito que Fabbrini sea el discípulo más querido. Constato simplemente el hecho sobre el cambio de dirección de la RISP a uno de ellos. Si ud. compara la serie anterior con la sucesiva al 03/2003, cuando entra Fabbrini precisamente, notará el cambio radical de estilo y formato, no sólo por los buenos recursos que posee mi universidad, es cierto (TN es región autónoma), sino también por el contenido de los artículos. No es casual que el primer número con Fabbrini y el último de Sartori-Pasquino, hayan sido un regreso necesario a la teoría política europea, como bien subraya Carlos en todos sus post sobre el argumento. Imagino que por los "discípulos en Florencia" entiende el círculo del Prof. Morlino (a proposito de Morlino, sería importante Carlos abrir un debate sobre la "calidad" democrática Yo tengo mis dudas si sea pertinente en LA).
Ahora bien, si deseamos introducir propiamente a Sartori en el tema de este post, añadiría la nota que Sartori liquida rápidamente a los "fetichistas del dato" con el peso de su autoridad. Los fetichistas están representados, para él, en la figura de T. Vanhanen, al cual toma el pelo en todo momento (y malamente). Mientras Sartori bromea, los fetichistas publican y están más activos que él teóricamente.
Estoy de acuerdo que el institucionalismo racional de la CCPP a la americana está simplificando con un tiro de dados muchos problemas claves de la CP, en esto estamos de acuerdo. Por su lado, el institucionalismo histórico de la CCPP europea es demasiado hermenéutico-ideográfica y sociológica en muchos puntos. Imagino que LA sea una mezcla de ambos, con mayor presencia "Monroe" del epísteme americano. Una perspectiva meso se está alcanzando con Schmitter, Ragin y la gente de Compasss (no es casual que Ragin haya ganado el premio Rokkan en Europa por su QCA). Poco a poco está entrando con fuerza la ICP, la política comparada internacional.
Sería interesante unir los esfuerzos de los investigadores mexicanos, peruanos y europeos, creando una plataforma online de CP únicamente especializada en el tema. Un "combo" polítológico digamos. Una idea.
cordialmente,
Interesante la propuesta de GK. Sería cosa de seguir conversando, mas no deja de se una idea atractiva.
un cordial saludo.
Creo además que hay que dejar descansar a Sartori por un rato, para ver si el tiempo le da la razón. No me gustaría que fuera el nuevo Marx, y que nos dedicáramos a ver si dijo o no dijo, si quizo decir o no, o si debemos leer entre lineas. Lo cual por cierto me lleva a recordar esos libros que tratan temas que ni Marx se imaginaba y que por tanto empezaban asi: "Si bien Marx no trató X, en tal parrafo podemos vislumbrar ciertas críticas y elementos de análisis para Y ..."
Finalmente, no solo Sartori está en contra del fetichismo del dato, en una reseña crítica que hice al libro de Cansino (La muerte de la Ciencia POlítica), más allá de lo que digo, recomiendo ver la bibliografía que cito -que dicho sea de paso, es mas importante-. K. R. Monroe hizo un libro interesante al respecto.
Saludos
ese artículo del amigo Barrientos puede ser, en efecto, un post de la nueva plataforma. Puede ser, por ejemplo, un blog con triple administración libre y autónoma para postear temas de corte politológico, además de centralizar un archivo de info. y material para todos los interesados, estudiantes e investigadores de área en primer lugar. Ideal sería que se añadan más manos de otros países obviamente. Mi propuesta sería crear un espacio central de información académica, politológica, de área digamos, de manera que el debate sea delimitado al área, los tópicos y los comentarios. Yo he estado experimentando este fin de semana con la idea, a ver que les parece. Se trata sólo de un borrador (nombre, template, color, etc.). He puesto un post para darle cuerpo al ejemplo. A ver que les parece y si se animan:
http://realpolitiken.wordpress.com/
saludos!
GK
The Intellectuals and Socialism
By F.A. Hayek