EL ESTADO BUROCRÁTICO AUTORITARIO DE DAVID COLLIER


*Adjuntamos la introducción de este texto clásico de la política comparada en América Latina. Tenemos la sospecha de que será de referencia obligatoria en el contexto de las próximas elecciones generales del 2011, ya que en general el debate sobre el autoritarismo y sus formas de organización institucional, parece no haber llegado a su fin.

VISION GENERAL DEL MODELO BUROCRÁTICO AUTORITARIO

por David Collier*

El predominio de gobiernos autoritarios y militares en los países económicamente más avanzados de la América Latina contemporánea, plantea un desafío analítico de primordial importancia al estudioso de la política latinoamericana, así como a los que se ocupan del tema, más amplio, del entendimiento del cambio político. Las antiguas hipótesis, de los textos interesados en el desarrollo, que sugerían una relación positiva entre democracia y modernización socioeconómica, difícilmente podrían servirnos de guía para entender este nuevo autoritarismo1. ¿Cómo explicarlo entonces?

Una parte sustancial de los textos trata de plantearse esta cuestión. Una de las principales líneas de análisis se ha centrado en las tensiones sociales, económicas y políticas que en décadas recientes ha generado el tipo concreto de modernización dependiente y capitalista que ha experimentado América Latina. Se considera que tales tensiones contribuyen a una reorientación fundamental de las políticas nacionales. Más concretamente, se considera que las tensiones mencionadas han conducido al colapso del antiguo esquema de política “populista”, en la cual el “sector popular” era un actor significativo participante en la coalición política nacional dominante de varios países además de ser un importante beneficiario de la política pública. Pero al anterior esquema “populista” le ha seguido un periodo de política “postpopulista” caracterizado por la aparición de gobiernos represivos autoritarios que tratan de resolver aquellas tensiones eliminando la participación del sector popular en la arena política nacional y forzando un movimiento regresivo de las rentas de este sector. Así, los niveles más avanzados de industrialización se consideran vinculados con un alejamiento de la política democrática y competitiva y con un incremento de la desigualdad, lo que es completamente opuesto al esquema que sugerían las hipótesis de la literatura anterior sobre el tema.

Una de las formulaciones más importantes de esta argumentación "populista/postpopulista" se encuentra en la obra de Guillermo O’Donnell, científico político argentino. Basándose explícitamente en las investigaciones de Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faletto, Octavio lanni, Luciano Martins, Philippe Schmitter, Albert Hirschman, Alfred Stepan, Thomas Skidmore, Helio Jaguaribe, Juan de Imaz, Marcos Kaplan, Celso Furtado, Cándido Mendes, Torcuato di Tella y otros, O’Donnell trató de poner más de relieve la red de argumentos desarrollados por dichos autores, con respecto a las consecuencias que para el cambio político nacional ha tenido la industrialización capitalista dependiente, con sus cambios en la estructura social. Trató deliberadamente de enfatizar el impacto de los factores económicos y sociales sobre la política, como medio de clarificar algunas cuestiones conceptuales y empíricas básicas que surgen en el estudio de las sociedades latinoamericanas. Su finalidad era la de proveer un mejor "mapa conceptual" de la realidad social, para que pudiera servir como punto de partida de la investigación futura, que considerará también el impacto de los factores políticos sobre el cambio económico y social, así como las interacciones entre todas estas dimensiones.

La formulación que hace O’Donnell del argumento populista/postpopulista ha recibido una atención considerable en el trabajo de otros estudiosos, estimulando numerosos esfuerzos por elaborar, afinar y criticar su argumentación6. Se ha convertido en un importante punto de referencia en los análisis de la economía política del autoritarismo latinoamericano, y ha servido explícitamente como punto de partida o “línea de base” de la mayor parte de los capítulos de este libro.

Por la importancia que tiene el análisis de O’Donnell para el resto del libro, y porque sus análisis se encuentran esparcidos en varios artículos y libros que han aparecido durante un periodo de varios años, me ha parecido apropiado presentar aquí una breve síntesis de su argumentación. Como resultará evidente en los capítulos siguientes, el análisis de O’Donnell no es una interpretación universalmente aceptada de la política latinoamericana. Se resume aquí con el mismo espíritu con que él lo presentó originalmente: como un marco de referencia conceptual y como una serie de hipótesis que tratan de estimular el debate entre los estudiosos del tema.

Comentarios

Geviert-Kreis ha dicho que…
Saludos,

gracias por el dato. Una pregunta ingenua al margen Carlos: ¿cuándo y cómo comparan en LA finalmente? De 100 títulos que reviso sobre política comparada en LA, "120" son estudios históricos-sociológicos. A pesar de las convergencias, Sociología no es ciencia política. Si el estudio es de corte "fetichista", es decir, "variable oriented", estadístico, ninguno saca al final una lógica explícitamente comparada detrás del número, todo termina en buenas series y en buena información transversal. Si son "case oriented", son estudios de sociología en clave histórica, por no llamarlos de psicología social. Collier cita O'Donnell y escribe: "O’Donnell pone de relieve que el autoritarismo burocrático no se debe confundir con el fascismo alemán e italiano, a los que considera como una configuración política diferente que surge en un contexto social y económico distinto".¿A sí? ¿por qué "no se debe"? cuál es ese contexto "social y económico distinto"? Quisiera ver la lógica comparada explícita que lleva a esa afirmación.

Tan sólo una nota,
saludos,

GK

PS: ¿ese libro de Sartori que mencionas en el otro post (gracias por el link) no es un colectivo más bien sobre él?
Hola GK,

En efecto, tanto el libro de O`Donnell como este de Collier fueron escritos entre fines de los setentas e inicios de los ochentas, en donde el estudio de la política comparada en AL era más de corte histórico-sociológico (luego el paradigma cambió en los 90`s).

Me parece que la diferencia con lo que se hace hoy, hasta donde puedo ver, es la comparación de las instituciones políticas en América Latina: partidos, sistemas electorales, calidad de la democracia, mecanismos de participación ciudadana, políticas públicas, etc.

Ahora, lo cierto es que en el método la CCPP no está tan alejada de la sociología; sin embargo, el énfasis en el método comparado (Veáse Sartori, Snyder y Munck, Gerring) me parece su carácter distintivo.

El libro de Sartori tiene un primer capítulo en donde él hace un balance crítico del desarrollo del método comparado y luego viene una compilación de sus textos clásicos. Está muy recomendable en realidad.

cordiales saludos.
Geviert-Kreis ha dicho que…
hola Carlos,

Precisamente como tú bien dices, un paradigma típico de los 70 el histórico-sociológico, pero que noto se mantiene intacto en las SSCC de LA hasta ahora. Instituciones, sí, pero desde la "estructura", los "poderes fácticos" (Sinesio Lopez), la "transición inconclusa", etc. Las instituciones son, pues, siempre "variables dependientes" del macro-sociologismo, la "cultura" y finalmente la ideografía al paso que compara poco. Muchas veces me encuentro con "modelos causales" que tratan de explicar los "movimientos sociales" planteando un tipo "nuevo", pero no encuentro la mínima necesaria premisa sobre por qué se decidió el análisis tipológico o idealtipológico en este caso. Reviso, por ejemplo, los últimos números de la Revista de CP de Chile y la mayoría de artículos comparan muy poco a mi parecer, hacen más sociología histórica o macrosociología sobre el poder y etc.. Sería interesante, como ya mencionaste, un debate sobre la epistemología en las CCSS y luego en particular sobre el método, es decir, sobre las diferencias entre método sociológico y CCPP. El método comparado es más usado en CCPP, como bien señalas, y el paradigma institucionalista es el más establecido.

Sobre el tema método, aprovecho para pasarte, si no lo has visto ya, el link del grupo de Compasss, es lo más reciente que se está haciendo acá entre Europa y USA sobre método comparado, me refiero a los métodos configuracionales o macro-cualitativos: QCA, fs/QCA, MVQCA.

http://www.compasss.org/pages/welcome.html

retomamos!
saludos,
Giovanni
Carlos Pérez-Crespo ha dicho que…
hola GK,

Gracias por el link, no conocía dicho grupo, se ve muy interesante.

Bueno, lo que mencionas es totalmente cierto. Pero creo que por lo menos en el caso del Perú eso se debe a que no ha existido la carrera de Ciencia Política. Recién hace 4 años la PUCP aperturó esta disciplina y la UARM está en la misma empresa desde hace 2 años. Entonces, en el sentido estricto, no existen investigaciones politológicas ni politólogos en el Perú. Y con esto queda claro que menos aún una tradición académica en CCPP.

No obstante, es cierto lo que dices acerca de que en la región la tendencia está yendo por el camino de coger elementos de la sociología política para la CCPP. Me parece que esto se ha dado recién a partir del año 2000 en adelante, sobre todo por la influencia de los proyectos de los organismos multilaterales que dan fondos a las investigaciones (veáse PNUD, IDEA, etc.).

Creo que el paradigma para estudiar AL puede resumirse de la siguiente manera: "estudiar las instituciones en AL es importante, pero antes debemos ver las condiciones culturales, económicas y sociales en las que funcionan, por tanto es fundamenta estudiar las instituciones desde lo estructural".

No obstante, me parece que aún no se ha perdido la dimensión de "la importancia de las decisiones" en el análisis político.

cordiales saludos.
Geviert-Kreis ha dicho que…
saludos,

no sabía que la CP fuese tan joven por allá. Motivo mayor para promover su desarrollo y su perfil autónomo, poniéndola en diálogo con la sociología, en esto estoy de acuerdo, pero dándole autonomía explicativa y heurística, "sin taras" como estructura, "cultura" y demás (cultura política sí, no cultura universal que dice todo y nada). No es posible que pongan una poetisa junto a los debates de CP (me refiero a la Santisteban, que creo estuvo en el panel de Laclau). Poetisas como analista político... no sean graciosos (si así son las reglas, yo también me mando a la poesía y al teatro del absurdo). En breve: no digo que no sean importantes esos conceptos y paradigmas de las CCSS de corte sociológico, pienso más bien que se debe superar el sociologismo (neo)marxista-estructuralista o la ideografía histórica, culturológica y derivados hermenéuticos de moda, recolocando los conceptos sociológicos al interior de una teoría institucionalista de la elites (Michels, Pareto, Mosca, Aron, Schmitt)que punte al análisis de las decisiones (politics) en contextos de riesgo o conflicto - el grupo del CSCW-PRIO de Oslo está desarrollando esta variante polemológica muy interesante:

http://www.prio.no/CSCW/

Mi aporte al debate sería puntar en pocas palabras a los contextos autoritativos y decisorios (sin caer en en la rational choice, más bien el carisma, el símbolismo político y la comunicación política). Subordinar el contexto social que ya está suficientemente politizado por poderes indirectos, por lo tanto puede se tratado desde la CP. Tratar de ver secundariamente los procesos (que la teoría sistemica ha anulado para ser más precisos)reconsiderando el plano de las decisiones según el Realismo político y la política comparada internacional (ICP). Desde el método veo mucha innovación en el grupo de compasss sinceramente, el debate sobre las epistemología que se mencionaba en otro post, resulta completamente anticuado frente a estos esfuerzos.

Sobre el debate ICP:

http://www.nd.edu/~apsacp/apsacp2005.html


Sobre QCA, si te interesa, hay un viejo post en Geviert al respecto:

http://geviert.wordpress.com/2009/09/17/mvqca-tosmana-1-3-1/

saludos, GK

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